España tiene un sistema sanitario público, universal y gratuito en el punto de uso.
Lo financian los impuestos. Todos los residentes legales tienen derecho a la tarjeta sanitaria individual.
Con la tarjeta, te asignan un médico de cabecera en tu centro de salud. Es tu primer filtro.
Si tienes un problema, pides cita. El médico te examina, te receta o te deriva al especialista.
Para el especialista, la lista de espera puede ser semanas o meses. Depende de la comunidad autónoma y la especialidad.
Las urgencias son otro pilar. Hay urgencias hospitalarias (graves) y urgencias de atención primaria (leves).
En urgencias te atienden por triaje: gravedad, no orden de llegada. El código rojo pasa primero.
Los medicamentos: con receta médica, pagas un porcentaje según tu renta. Jubilados pagan menos. Crónicos, nada.
La sanidad es competencia autonómica. Cada comunidad gestiona su red. Hay diferencias de calidad y espera.
Aun así, la OMS sitúa a España entre los mejores sistemas del mundo. La esperanza de vida es de las más altas.