Mi ciudad genera toneladas de basura al día. Hasta hace poco, todo iba al vertedero sin separar. Ahora el ayuntamiento ha implantado contenedores de colores: amarillo para plásticos, azul para papel, verde para vidrio, marrón para orgánico y gris para el resto. Muchos vecinos aún no lo tienen claro. Se tiran briks al amarillo cuando van al azul. Las bolsas de plástico acaban en el contenedor orgánico. La educación ambiental sigue siendo una asignatura pendiente.