Simba duerme mucho. Duerme veinte horas al día. Le gusta dormir en el sofá. También duerme en mi cama. Cuando despierta, come. Come pienso y latitas. Bebe agua de su cuenco. Después juega. Le gusta la pelota y el ratón de juguete. Por la noche, ronronea en mi regazo.