Termino mi entrenamiento. Me ducho en el vestuario. El agua caliente me relaja. Me visto y voy a la recepción. La recepcionista me pregunta: "¿Qué tal tu primer día?"
Digo: "Muy bien, gracias. Volveré mañana." Laura me dice adiós. Quedamos en vernos la semana que viene. Camino a casa contento. Mis piernas duelen un poco, pero me siento fuerte.