En casa, mi hijo me ayudó a configurarlo. Pusimos mi huella dactilar para desbloquear. Descargamos WhatsApp para hablar con la familia. También instalamos la app del banco y la del tiempo. Me enseñó a hacer fotos, grabar vídeos y mandar mensajes de voz. Al principio me parecía difícil. Ahora ya me acostumbro. La pantalla táctil es sensible.