Tengo cita a las diez. Llego cinco minutos antes.
La recepcionista me pide la tarjeta sanitaria. Me siento en la sala de espera.
Hay revistas en la mesa. Leo una mientras espero.
La enfermera llama mi nombre. Paso a la consulta.
El médico me pregunta: "¿Qué le pasa?"
Le digo: "Me duele la garganta y tengo fiebre desde ayer."
Me mira la garganta con una linterna. Me escucha el pecho con el estetoscopio.
"Es una angina", dice. "Le receto antibiótico y jarabe para la tos."
Me da la receta. "Tome el antibiótico cada ocho horas durante siete días."