Es domingo por la mañana. La familia González se despereza despacio. Mamá escribe la lista de la compra en una pizarra de la cocina: manzanas, plátanos, tomates, cebollas, patatas, zanahorias, pescado fresco, pan integral y queso. Papá busca las bolsas de tela reutilizables y las mete en el coche. Los niños, Pablo y Sara, se ponen las zapatillas y cogen sus mochilas pequeñas.
Salen de casa a las nueve y media. El mercado está en la plaza mayor, a diez minutos en coche. Hay mucho aparcamiento porque es pronto. El sol brilla y hace buen tiempo para pasear.