El tren para en la estación de Santa Justa. Marta baja con su maleta. La estación es bonita, con azulejos y una cúpula de cristal. Ana la espera en la salida con una sonrisa grande y un cartel que pone "¡FELIZ CUMPLEAÑOS, MARTA!".
Se abrazan y van a tomar un refresco a una terraza cerca de la estación. Hace calor, pero se está bien a la sombra. Marta cuenta el viaje y Ana le enseña fotos de la fiesta que ha preparado para mañana. Marta piensa: "Qué bien haber venido. Sevilla me encanta".