A las siete empiezo a cocinar. Primero sofrío el pollo en la paellera con aceite. Cuando está dorado, añado el pimiento, el tomate rallado y las judías. Remuevo bien y echo el arroz. Lo tuesto un minuto y vierto el caldo caliente con azafrán.
Dejo que hierva diez minutos a fuego fuerte y luego bajo el fuego. Pongo el marisco encima. Tapa la paellera y espero ocho minutos más. Apago el fuego y dejo reposar cinco minutos tapado con un paño. ¡Huele increíble!