A las nueve llegan los amigos. Les doy la bienvenida con una copa de vino. Charlamos en el salón mientras termino de emplatar la ensalada. Luego nos sentamos a la mesa y servimos la paella. Todos repiten. ¡Les encanta!
Después de cenar, tomamos café y helado. Hablamos de nuestras vacaciones, del trabajo y nos reímos mucho. A medianoche se van contentos. Yo me quedo recogiendo la cocina, pero no me importa. Ha sido una noche estupenda.