Elena, Jorge y Marta comparten un piso en el centro de Valencia desde hace seis meses. Al principio todo funcionaba bien, pero últimamente han surgido roces: la nevera está siempre llena de comida caducada, el baño no se limpia con la frecuencia necesaria y Jorge suele llegar tarde los fines de semana haciendo ruido.
Elena propone una reunión el domingo por la tarde. Preparan un orden del día: limpieza, compras compartidas, normas de ruido y reparto de facturas. Cada uno expone su punto de vista sin interrumpir. Acuerdan turnos semanales para limpiar, una lista de compras común en el móvil y silencio después de medianoche entre semana.