El primer sábado tras la reunión, Jorge vuelve a casa a las tres de la madrugada con unos amigos. Hablan alto en el pasillo y se oye música desde su habitación. Elena y Marta despiertan molestas. Al día siguiente, Elena habla con Jorge en privado, sin acusar, usando mensajes en primera persona: 'Me sentí frustrada porque no pude dormir'.
Jorge se disculpa sinceramente. Explica que era el cumpleaños de un amigo y no calculó la hora. Propone compensar asumiendo el turno de limpieza de la semana siguiente. Elena acepta y valora que haya asumido la responsabilidad.