En noviembre, el equipo de evaluación presenta los primeros datos. La media de notas en matemáticas ha subido 0,7 puntos respecto al año anterior. Los alumnos del percentil 25 (los que más cuesta) han mejorado un 15 %. La plataforma ha detectado a cuatro chavales con riesgo de absentismo y el tutor ha intervenido a tiempo.
Pero también hay sombras. Tres familias han solicitado la baja del sistema alegando que sus hijos pasan demasiado tiempo frente a la pantalla y que los deberes se han vuelto "juegos de puntos". Un alumno descubre que, cambiando el idioma de la interfaz, la IA le pone ejercicios más fáciles y sube su nota artificialmente. El proveedor reconoce el fallo y promete parchearlo en una semana.