En enero, el centro organiza una jornada de puertas abiertas con charlas de expertos en ética algorítmica, pedagogía digital y protección de datos. Asisten familias, alumnos, profesores y la inspectora de zona. Los alumnos de 2.º de ESO preparan un debate: "¿Nos ayuda o nos vigila la IA?". Los argumentos son maduros: valoran la atención personalizada, pero exigen transparencia (saber por qué la IA sugiere tal ejercicio), consentimiento informado y derecho a desconectar.
El consejo escolar vota en marzo. Por mayoría, aprueban continuar el piloto un año más con condiciones: auditoría externa del algoritmo, formación obligatoria del profesorado en alfabetización algorítmica, y comité mixto (profesores, familias, alumnos) que revise trimestralmente los informes de la plataforma. Marta Velasco cierra el acto: "La tecnología no nos sustituye. Nos obliga a ser mejores profesores".