Al año, el huerto produce 200 kg de verduras al año. El compost reduce un 40 % la basura orgánica del edificio. La bici de carga hace 15 viajes/semana, evitando 800 km de coche al año. El ayuntamiento les concede un premio local de sostenibilidad y les pide que mentoricen a otras tres comunidades.
Clara sonríe en la entrega: "No hemos salvado el planeta, pero hemos cambiado nuestra esquina. Y eso contagia". El proyecto sale en la prensa local. Reciben visitas de colegios, otras comunidades y un concejal. Ahora preparan una guía open-source: "Huerto en azotea: paso a paso". La sostenibilidad, dicen, no es un sacrificio. Es una forma de vecindad.